Cómo organizar la ropa en la mudanza: de tu armario al nuevo sin arrugas
Jesús Sánchez ·
La ropa es lo que más volumen ocupa en casi cualquier mudanza y lo que más se desordena por el camino. Si la metes en cajas a última hora y sin criterio, en la casa nueva te tocará abrir diez cajas para encontrar un pijama.
Vamos a ver cómo organizar la ropa en la mudanza con un orden claro: qué descartar, cómo embalar la ropa doblada y la colgada, qué hacer con las prendas delicadas y los zapatos, y cómo dejar el armario listo al llegar.
Empieza por la criba: lo que no te llevas no se embala
Antes de comprar una sola caja, vacía el armario y repasa prenda por prenda. Cada cosa que no te llevas es espacio que no ocupa en el camión y tiempo que no pierdes embalando y desembalando.
Un criterio sencillo: si no te lo has puesto en el último año y no es ropa de ocasión (un traje, un abrigo de nieve), probablemente no lo vas a echar de menos.
Con lo que descartes tienes varias salidas:
- Donar a una entidad social o a una parroquia de tu barrio, si está en buen estado.
- Vender en apps o tiendas de segunda mano las prendas que aún tienen valor.
- Reciclar en los contenedores de ropa la que ya no sirve para usar.
- Regalar a familia o amigos lo que sabes que les puede encajar.
Separa la ropa por temporada y por uso
Con la ropa que se queda, haz tres montones:
- Fuera de temporada. Si te mudas en verano, los abrigos y jerséis. Es lo primero que se embala, semanas antes, porque no lo vas a necesitar.
- Ropa de diario. Lo que usas ahora. Se embala en los últimos días.
- Ropa de los primeros días. Lo justo para vivir hasta que el armario nuevo esté montado. Va directa a la maleta.
Esta separación te ahorra trabajo dos veces: al embalar la mudanza, porque vas por fases, y al llegar, porque sabes qué cajas puedes dejar para el final.
Ropa doblada: cajas medianas y bien llenas
Para la ropa doblada, mejor cajas medianas que grandes. Una caja grande llena de vaqueros y jerséis pesa bastante más de lo que parece y es fácil que se rompa por abajo o que cueste cargarla.
A tener en cuenta al llenarlas:
- Dobla o enrolla. Las camisetas y la ropa de punto enrolladas ocupan menos y se marcan menos.
- Forra la caja con una bolsa grande o un plástico por dentro. Protege de polvo y humedad si las cajas pasan unos días en un trastero o en el camión.
- Llena hasta arriba. Una caja a medias se hunde cuando le apilan otra encima. Usa calcetines, bufandas o ropa interior para rellenar huecos.
- Etiqueta con detalle: de quién es, qué temporada y a qué habitación va. «Ropa» a secas no ayuda nada cuando tienes doce cajas iguales.
Las bolsas de vacío funcionan muy bien para edredones, mantas y ropa de abrigo voluminosa. Con camisas o prendas que se marcan, mejor no: salen llenas de arrugas.
Ropa colgada: que viaje en su percha
Descolgar, doblar y volver a colgar todo es una pérdida de tiempo. La ropa que está en percha puede viajar en percha. Tienes tres formas de hacerlo:
- Cajas armario. Son cajas altas con una barra dentro. Cuelgas la ropa tal cual y llega sin arrugas. Ocupan bastante, así que resérvalas para camisas, americanas y vestidos.
- Bolsas grandes de basura. Agrupa entre cinco y diez perchas, átalas por los ganchos con una goma o una brida y mete el bloque en una bolsa desde abajo, dejando los ganchos fuera. Es el truco más rápido y barato.
- Fundas de traje. Para las prendas que más cuidas. Más abajo vamos con ellas.

Si tienes mucha ropa colgada, dilo al pedir presupuesto. No es lo mismo mover diez cajas de ropa doblada que un vestidor entero en perchas, y la empresa tiene que saberlo para prever espacio en el camión. Por ejemplo, si preparas una mudanza en Torrent, inclúyelo en los datos que nos das.
Prendas delicadas, trajes y zapatos
Trajes, vestidos de fiesta y prendas que no se pueden arrugar
Cada una en su funda, colgada en su percha. Si alguna tiene pliegues inevitables, pon papel de seda entre la tela para que no se marque. Las prendas de piel o con pedrería, mejor que no vayan aplastadas bajo otras: si no tienes caja armario, que viajen tumbadas encima de todo.
Un consejo práctico: si tienes una prenda que vas a necesitar justo después de la mudanza (un traje para una boda, la ropa de una entrevista), llévala tú en el coche.
Zapatos y bolsos
- Limpia los zapatos antes de embalarlos, para no ensuciar el resto.
- Si conservas sus cajas, úsalas. Si no, mete cada par en una bolsa y colócalos en una caja aparte, nunca mezclados con la ropa.
- Rellena los zapatos y los bolsos con papel para que no pierdan la forma.
- Lo pesado (botas, calzado de montaña) abajo; las sandalias y zapatillas ligeras, arriba.
La maleta de los primeros días
Es lo que más se agradece la primera noche. Una maleta por persona con lo justo para tres o cuatro días, por si el desembalaje se alarga:
- Ropa de diario y ropa de trabajo.
- Pijama y ropa interior.
- Un juego de sábanas y toallas.
- Calzado cómodo, que el día de la mudanza se camina mucho.
- Cargadores, neceser y medicación, ya que estás.

La maleta viaja contigo, en tu coche o en el transporte que uses. Si va en el camión, acabará al fondo, detrás de todo lo demás.
Al llegar: cómo organizar la ropa en el armario nuevo
Antes de abrir una sola caja de ropa, limpia el armario y, si viene desmontado, que esté montado y en su sitio. Colocar ropa en un armario a medio montar es hacer el trabajo dos veces.
Después, abre las cajas por orden, el inverso al que las embalaste: primero la ropa de diario, al final la de fuera de temporada. Para colocarla, las formas que mejor funcionan son estas:
- Por tipo de prenda: camisas con camisas, pantalones con pantalones. Es la más fácil de mantener.
- Por frecuencia de uso: lo que te pones cada semana, a la altura de los ojos; lo ocasional, arriba o al fondo.
- Por temporada: la de ahora en el armario, la otra en los altillos o en cajas bajo la cama, ya etiquetadas desde la mudanza.

Las cajas de fuera de temporada que ya venían bien etiquetadas no hace falta ni abrirlas: van directas al altillo hasta que cambie el tiempo.
Con la ropa organizada, tienes hecha buena parte del plan para organizar la mudanza. Para el resto, el traslado en sí, pide tu presupuesto de mudanza desde la página de tu municipio (si vives en la provincia de Valencia, la encuentras ahí). Te respondemos en 24 horas con un presupuesto preparado con los datos que nos des.